Sirve para salir de un apuro, no para cargar todos los días. Casi todos los carros traen uno de fábrica, y quien compra otro suele estar resolviendo un problema que en realidad se resuelve con un cargador de pared.
Qué potencia entrega de verdad
Aquí está la expectativa que hay que ajustar. Un cargador portátil enchufado a un tomacorriente común colombiano de 110 voltios entrega alrededor de 1,4 kW. Eso son unos 8 kilómetros de autonomía por hora de carga.
En un tomacorriente de 220 voltios —el de la estufa o la secadora— sube a unos 2,3 kW, que son unos 13 kilómetros por hora. Mejor, pero sigue siendo lento: llenar una batería de 60 kWh desde el 20 % son unas veinte horas.
Para qué sí sirve
- Emergencia. Se quedó sin batería en un sitio sin estaciones y hay un enchufe disponible.
- Casa de finca o visita. Deja el carro cargando toda la noche donde no hay infraestructura.
- Citycar de batería pequeña. Con 13,9 o 15,86 kWh —el Xiaoma o el JMEV 2— una noche en 220 V sí alcanza para llenar.
La parte de seguridad eléctrica
Es lo que hay que mirar de verdad, porque este aparato va a estar entregando corriente continuada durante horas en una instalación doméstica que no se diseñó para eso.
- Nunca use extensiones ni multitomas. Es la causa más común de sobrecalentamiento. El cargador va directo al tomacorriente.
- Compruebe el estado del tomacorriente. Si está flojo, tibio o descolorido, no lo use hasta que lo revise un electricista.
- Exija limitador de corriente ajustable. Poder bajar a 8 o 10 amperios es lo que evita hacer saltar el tablero en una casa antigua.
- Protección térmica en la clavija. Los buenos la traen y cortan solos si detectan calentamiento.
Si va a cargar así con frecuencia, toque el enchufe después de la primera hora. Si está caliente, algo va mal.
Lo que conviene decidir
Si carga en casa todos los días, el portátil no es su solución: es un parche caro en tiempo. Instale un punto de pared y guarde el portátil en el maletero para lo que es, una emergencia.
Si no puede instalar nada —vive en arriendo, el conjunto no autoriza— y su carro es un citycar, el portátil en 220 V es una solucion viable mientras tanto. La cuenta de lo que cuesta cada opción está en cuánto cuesta cargar.
Cargadores portátiles Tipo 2 para comparar
Hay una opción ajustable de hasta 32 A y otra de 16 A para emergencia. Antes de conectar, confirme voltaje, toma, tierra y corriente máxima del circuito.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda un cargador portátil?
En un tomacorriente de 110 V entrega unos 1,4 kW, alrededor de 8 km de autonomía por hora. En uno de 220 V sube a unos 2,3 kW, unos 13 km por hora. Llenar una batería de 60 kWh desde el 20 % son unas veinte horas.
¿Puedo usarlo como cargador principal?
Solo si su carro es un citycar de batería pequeña y lo enchufa a 220 V. Para una batería de 50 kWh o más no es práctico: un cargador de pared de 7,4 kW hace en 6 horas lo que este hace en 20.
¿Puedo enchufarlo a una extensión?
No. Es la causa más común de sobrecalentamiento al cargar un eléctrico en casa. El cargador debe ir directo a un tomacorriente en buen estado, sin multitomas ni alargues de por medio.
¿Qué debo mirar antes de comprar uno?
Limitador de corriente ajustable, para poder bajar a 8 o 10 amperios en instalaciones antiguas, y protección térmica en la clavija que corte sola si detecta calentamiento. Ambas cosas las traen los equipos serios.
¿Mi carro ya trae uno?
Casi todos los eléctricos incluyen un cable de emergencia para tomacorriente doméstico. Revise qué trae el suyo antes de comprar otro: puede que ya tenga resuelto ese escenario.
Sirve para cualquier eléctrico o híbrido enchufable del catálogo de modelos. Si todavía no ha elegido carro, la tabla de precios los compara todos.

